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Los cuidados de un rosal
Consejos básicos para cuidar un rosal.
El riego:
El primer año después de la plantación es cuando deben cuidarse más los riegos, después el rosal es una planta fuerte y resistente a la sequía siempre que este plantado a plena tierra.

Si el rosal se encuentra en una maceta, se deberán de cuidar más los riegos durante toda la vida del rosal. En este caso, los riegos dependerán mucho de las dimensiones de la maceta donde este, llegando al extremo de requerir un riego diario durante el verano si se trata de una maceta de tamaño pequeño.

Al efectuar el riego, se debe de tomar la precaución de no mojar las hojas, para no favorecer la aparición de enfermedades producidas por hongos, tales como el Oidio o el Mildium.

También debe evitarse el riego durante las horas de fuerte Sol.
Consells Pere
Retoños silvestres:
Durante el primer año pueden aparecer algunos retoños pertenecientes al pie silvestre.
Estos retoños deben ser cortados, y conviene hacerlo en su punto inicial, a pie de raíz.
El abono:
Se debe procurar no abonar en dosis excesivas, es preferible aplicar un abonado más frecuente pero a bajas dosis.
Otra opción es utilizar un abono de liberación lenta, de 4 o 6 meses de actuación.
Consells Pere
Cortar las rosas:
Aconsejamos, en el primer año de plantación, no castigar el rosal cortando las flores con tallos largos.
Recomendable cortar las rosas solamente por debajo de la segunda hoja, no más.

Esta precaución solo debe tomarse en cuenta durante el primer año, superado el primer año, ya se pueden cortar las flores con tallo largo.

En caso de no haber cortado las rosas, una vez estas estén pasadas si es necesario cortarlas por debajo de la primera hoja. De lo contrario, el fruto engordaría absorbiendo la savia, y privando el rosal de nuevos brotes y flores.

Después del primer año, sigue siendo necesario cortar las rosas pasadas, pero en este caso, se suelen cortar por debajo de la tercera hoja.
Consells Pere
La poda:
Conviene podar anualmente los rosales arbustivos a partir del segundo año de plantación.

La poda se realizará cuando haya cesado la vegetación, generalmente en enero.

Como no todos los rosales crecen por igual, se tendrá presente que al más débil se le debe aplicar una poda más radical.